Fatale debe ser uno de los más interesantes comics en publicación aparecidas en el 2012. Sus creadores, el escritor Ed Brubaker y el dibujante Sean Phillips han venido trabajando juntos desde el 2003 y siempre con historias de detectives o de crímenes o “hard-boiled detective” muy al estilo de Dashiell Hammett o Raymond Chandler. Sin embargo, sus trabajos no son únicamente nuevas historias de detectives siguiendo el patrón ya conocido de la novela negra. Lo interesante radica en el plus de sus historias. Por ejemplo, en Sleeper (2003-2005) el personaje principal, quien pertenece a una organización  adquiere poderes de curación al entrar en contacto con un objeto alienígena. Aunque podría sonar trillado o hasta jalado de los pelos, la dupla Brubaker-Phillips logra mantener el equilibrio sin entrar en el mundo de los superhéroes de Marvel o DC y sin llegar a ser una historia de ciencia ficción plana y sin mayores aristas. Ese nuevo giro se encuentra presente en Fatale.

La historia se centra el enigmático personaje de Josephine, bella mujer de pelo negro y de ojos grandes, que tiene un poder de atracción sobre los hombres. Fatal se entiende. Aquellos que no mueren, simplemente han perdido la cordura. Al mismo tiempo, es la historia de Dominic Lash quien en el funeral de su padrino (un escritor de historias de detectives ya retirado) conoce a la impresionante Jo. De esta manera,  Brubaker y  Phillips nos van mostrando la historia de Lash quien trata de descubrir quien esta mujer, cuál es su relación con el padrino muerto, y por qué existe un culto demoníaco que quiere asesinarla.  Al descubrir una fotografía de Jo con su padrino (50 años antes), Lash descubrirá que Jo no es exactamente la mujer por el que tiempo pasa como a todos los mortales.

Es el encuentro entre el “Pulp story” y las historias de Lovecraft. Ya no nos encontramos en una historia de detectives clásica o de monstruos lovecraftnianos, Fatale más allá al mezclar el horror con resolver el crime típico que guía a esos outsiders que son los detectives. Apoyándose en flashbacks, podemos conocer lentamente el oscuro pasado que rodea a Jo, así como al culto y al fallecido tío. Cada viñeta nos muestra un poco de ese mundo al cual, como lectores, entramos seducidos sabiendo que al final de ella solo encontraremos la muerte.

Fatale es un comic de lejos interesante por su propuesta visual así como por su historia. Originalmente pensada para ser una serie de un año, ha sido ampliado sin fecha de fin. El número 11 que acaba de salir nos lleva a muchos años antes de la historia inicial. Cuándo se convirtió Jo en el sujeto de la muerte?  Y quiénes exactamente estos tipos de la secta?  Falta mucho aún por descubrir en esta serie que mantendrá  a su lctor pegado a la página. Se arriesga a leerlo?

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